La Palabra para todos

¿Qué piensa Dios de
creer en la evolución y en la creación divina a la vez?

El biólogo cristiano que acepta la teoría evolutiva y también ora. El pastor que predica Génesis 1 como verdad y no tiene problema con las edades del universo de la astrofísica. El creyente que creció en una iglesia donde evolución y fe eran incompatibles y que ahora trabaja en ciencias naturales. La relación entre la fe en un Dios creador y la comprensión científica de los mecanismos de la creación es una de las tensiones más vividas y menos resueltas en el mundo cristiano contemporáneo.

La respuesta corta es: la Biblia afirma enfáticamente que Dios creó, que la creación declara su gloria, y que su naturaleza eterna es visible en lo que hizo. No describe los mecanismos del proceso con el nivel de detalle que la ciencia moderna examina. El conflicto entre fe y ciencia a veces es real, pero frecuentemente es un conflicto entre interpretaciones particulares de ambas.

Tres principios bíblicos sobre la creación, el conocimiento y la gloria de Dios:

1

En el principio, Dios creó

Génesis 1:1 (RV09)

"EN el principio crió Dios los cielos y la tierra."

💡 En un español actual

La primera afirmación de la Biblia es sobre el agente de la creación, no sobre su mecanismo. "Dios crió" es lo que el texto afirma con claridad y autoridad. Los detalles del proceso —cómo, en cuánto tiempo, mediante qué mecanismos— no son la pregunta central que Génesis 1 responde.

Génesis 1:1 establece el marco fundamental: Dios es el creador. Todo lo que existe lo es porque Él lo hizo. Esa afirmación no está en disputa entre la fe cristiana y ninguna teoría científica sobre los mecanismos del desarrollo de la vida; la ciencia no puede responder la pregunta "¿por qué hay algo en lugar de nada?" ni puede afirmar ni negar que detrás del proceso hay un Dios. Esas son preguntas de distinto orden.

El creyente que acepta la teoría evolutiva como descripción de los mecanismos mediante los cuales la vida se desarrolló puede también sostener que Dios fue el autor de ese proceso. No es una postura que todos los creyentes comparten, y hay argumentos teológicos serios en distintas direcciones. Lo que sí es claro es que Génesis 1:1 afirma la autoría divina de la creación, no un mecanismo específico que la ciencia deba confirmar o que la ciencia pueda invalidar.

2

Los cielos cuentan la gloria de Dios

Salmo 19:1 (RV09)

"LOS cielos cuentan la gloria de Dios, Y la expansión denuncia la obra de sus manos."

💡 En un español actual

La creación visible declara a su Creador. El estudio científico del cosmos — la astrofísica, la biología, la genética — no está mirando algo neutral; está mirando la obra de las manos de Dios. Que la ciencia estudie en detalle esa obra no contradice que esa obra cuente la gloria de quien la hizo.

Salmo 19:1 describe la creación como un texto que habla de Dios. El científico cristiano que estudia la biología evolutiva, la cosmología o la paleontología está estudiando la obra de las manos de Dios — lo que el Salmo llama lo que los cielos "cuentan." Ese estudio puede profundizar el asombro ante el Creador en lugar de desplazarlo, si se hace con la actitud del que espera encontrar su huella en lo que examina.

La tensión entre ciencia y fe a veces surge cuando se asume que explicar el mecanismo de algo elimina la necesidad del Creador. Pero el Salmo no sugiere que Dios sea la explicación de lo que la ciencia no puede explicar todavía; sugiere que la creación entera habla de Él, incluyendo lo que la ciencia puede explicar. La teoría evolutiva puede describir el mecanismo del desarrollo de la vida sin que eso responda la pregunta de quién está detrás del proceso.

3

Las cosas invisibles de Dios se ven en lo que fue hecho

Romanos 1:20 (RV09)

"Porque las cosas invisibles de él, su eterna potencia y divinidad, se echan de ver desde la creación del mundo, siendo entendidas por las cosas que son hechas; de modo que son inexcusables:"

💡 En un español actual

Pablo afirma que la naturaleza eterna de Dios es visible en la creación — que "las cosas que son hechas" revelan al Creador. Eso significa que el estudio profundo de lo que fue hecho puede ser un camino hacia el conocimiento de Dios, no una alternativa a él.

Romanos 1:20 establece que el universo creado es una ventana a la naturaleza de Dios: su "eterna potencia y divinidad" son visibles en él. Eso no convierte la ciencia en teología, pero sí sugiere que el estudio profundo de la creación no es incompatible con el conocimiento de Dios — puede ser una forma de llegar a él. El creyente que trabaja en ciencias naturales puede ver su trabajo como una lectura de lo que Pablo llama la revelación de Dios en la creación.

La tensión entre evolución y creación frecuentemente es una tensión entre interpretaciones particulares de Génesis y modelos científicos específicos, no entre la fe en un Dios creador y el estudio de los mecanismos de la creación. El creyente que sostiene ambas no está necesariamente siendo incoherente; puede estar tomando en serio tanto la afirmación bíblica sobre quién creó como la evidencia científica sobre cómo el proceso se desarrolló. Esa postura tiene sus propios desafíos teológicos, pero no es intrínsecamente incompatible con la fe bíblica.

Una oración por la fe que abraza la creación con asombro

Para quien quiere honrar tanto al Creador como al conocimiento que Él hace posible.

"Señor, vivo en un mundo donde el conocimiento científico sobre la creación es más detallado que en cualquier época anterior. Y a veces ese conocimiento genera tensión con lo que leí en el Génesis, y no siempre sé cómo sostener ambas cosas sin que una destruya la otra.

Ayúdame a ver en el estudio de la creación una forma de leer la obra de tus manos. Que los cielos cuenten tu gloria también cuando los estudio con telescopios y microscopios. Que el conocimiento de los mecanismos de lo que hiciste no desplace sino que profundice el asombro ante quien lo hizo.

Dame humildad para sostener preguntas sin resolver con honestidad, sin forzar ni la Escritura ni la evidencia. Que mi fe y mi conocimiento sean compañeros, no enemigos.

Que al estudiar lo que hiciste, te encuentre a ti. En el nombre de Jesús, Amén."