La Palabra para todos
¿Qué piensa Dios de
disfrutar hobbies y proyectos personales?
Tocar un instrumento, cultivar un jardín, pintar, escribir, cocinar para el placer de hacerlo, construir algo con las manos. Los hobbies y proyectos personales son actividades que uno hace no porque produzcan dinero ni porque sean "útiles" en el sentido convencional, sino simplemente porque generan satisfacción y gozo.
La respuesta corta es: Dios diseñó al ser humano como un ser creador, y los hobbies son una expresión de ese diseño. No son tiempo perdido ni concesiones a la vanidad. Son parte de la vida plena que Dios imaginó para sus criaturas.
Estos son tres principios sobre lo que Dios piensa de los hobbies y los proyectos personales:
La capacidad de crear y cultivar refleja la imagen de Dios en nosotros
Génesis 2:15 (RV09)
"Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y púsole en el huerto de Edén, para que lo labrara y guardase."
💡 En un español actual
Dios tomó al ser humano y lo colocó en el jardín del Edén para que lo cultivara y lo cuidara. Desde el principio, el ser humano fue diseñado para trabajar la creación, no solo para contemplarla. El impulso de hacer y crear es parte del diseño original.
El ser humano fue creado a imagen de un Dios que crea. Ese impulso de hacer cosas — de transformar materiales en algo bello o útil, de desarrollar habilidades, de expresar lo que hay dentro — es un reflejo de la naturaleza creadora de Dios en nosotros.
Un hobby no es un desperdicio de tiempo; es el ejercicio de una capacidad que Dios mismo puso en el ser humano. Pintar, construir, cocinar, escribir, tocar música: todo eso es participar de manera pequeña en el acto de creación que Dios inauguró.
El gozo en el trabajo de las manos es un don de Dios
Eclesiastés 5:19 (RV09)
"Asimismo á todo hombre á quien Dios dió riquezas y hacienda, y le dió también facultad para que coma de ellas, y tome su parte, y goce su trabajo; esto también es don de Dios."
💡 En un español actual
Cuando Dios le da a alguien la capacidad de disfrutar su trabajo y alegrarse en él, eso es un regalo de Dios. No tiene que justificarse ni producir resultados para ser valioso. El gozo en lo que uno hace ya es suficiente.
El Predicador en Eclesiastés — un libro conocido por su visión realista e incluso melancólica de la vida — llega a esta conclusión: encontrar alegría en el propio trabajo es un don de Dios. No todo tiene que ser productivo en términos económicos para tener valor.
Si un hobby te produce alegría genuina, eso en sí mismo es bueno y es de Dios. No necesitas justificarlo por lo que produce. La satisfacción de hacer algo bien, de crecer en una habilidad, de expresar algo interno de manera externa: eso ya tiene valor propio.
Todo lo que hacemos puede hacerse para la gloria de Dios
Colosenses 3:17 (RV09)
"Y todo lo que hacéis, sea de palabra, ó de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias á Dios Padre por él."
💡 En un español actual
Todo lo que hagan — sea con palabras o con acciones — háganlo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios por medio de Él. No hay actividades "seculares" que estén fuera de este llamado: todo puede ser ofrecido a Dios.
"Todo lo que hacéis" incluye los hobbies. No tiene que haber una división entre lo espiritual y lo cotidiano. Un músico que toca por el puro gozo de la música puede hacerlo para la gloria de Dios. Un jardinero, un carpintero, un artista: la actitud del corazón santifica lo que las manos hacen.
La única pregunta relevante no es "¿este hobby sirve para evangelizar?" sino "¿puedo hacerlo con gratitud a Dios? ¿Me hace más generoso, más presente, más humano?". Si la respuesta es sí, entonces ese hobby tiene un lugar legítimo en una vida de fe.
Una oración de gratitud por los dones creativos
Para redescubrir que lo que haces con tus manos puede ser una forma de adorar.
"Señor, gracias por la capacidad que me diste de crear, de hacer, de aprender. Por las cosas que disfruto por el puro placer de hacerlas, sin que necesiten justificarse por lo que producen.
Ayúdame a recibir mis hobbies como lo que son: dones de Ti. Y a hacerlos con la misma gratitud con que recibiría cualquier otro regalo. Que en el acto de crear, de cultivar, de expresar lo que hay en mí, pueda sentir algo de lo que Tú sientes cuando creas.
Guárdame de convertir lo que disfruto en una obsesión, o de usarlo como huida de lo que importa. Pero también guárdame de la culpa innecesaria por tomar tiempo para mí mismo.
Que todo lo que haga, incluyendo lo que hago simplemente porque me alegra el alma, pueda hacerlo para Tu gloria. En el nombre de Jesús, Amén."