La Palabra para todos

¿Qué piensa Dios de
grabar a desconocidos para subirlos a internet?

Alguien se queda dormido en el metro y lo filman para reírse. La persona que tiene un momento de enojo en el supermercado y alguien lo graba como "drama en público." El que viste diferente, habla diferente, o simplemente existe en un espacio público y alguien decide que eso merece ser publicado para entretener a sus seguidores. Grabar a desconocidos sin su consentimiento para publicarlo es legal en muchos lugares. La pregunta es si está bien.

La respuesta corta es: la Biblia no habla de smartphones ni de redes sociales, pero sí habla de tratar a los demás como quisieras ser tratado, de no revelar lo que debería quedar privado, y de dar atención y difusión solo a lo que es verdadero, honesto y digno. Esos principios aplican directamente a esta práctica.

Tres principios bíblicos sobre el uso de imágenes y la privacidad del prójimo:

1

Trata a otros como quisieras que te trataran

Mateo 7:12 (RV09)

"Así que, todas las cosas que quisierais que los hombres hiciesen con vosotros, así también haced vosotros con ellos: porque ésta es la ley y los profetas."

💡 En un español actual

La pregunta que resuelve el dilema de grabar a un desconocido es directa: ¿querrías que alguien te grabara sin avisarte para publicarte en internet? Si tu respuesta honesta es no, Jesús ya respondió si deberías hacerlo a otros.

La regla de oro de Mateo 7:12 tiene la particularidad de ser autoaplicable: no requiere consultar jurisprudencia ni ética académica. La prueba es interna y directa. ¿Querrías despertar de una siesta en el metro y descubrir que tienes miles de vistas en alguna red social? ¿Querrías que tu momento de más frustración en el día se convirtiera en el entretenimiento de extraños? Si la respuesta es no, la decisión sobre si grabar a alguien más se responde sola.

El argumento de "estoy en un espacio público" no cambia el principio. La regla de oro no hace excepciones por contexto jurídico; hace la pregunta sobre cómo quieres ser tratado, independientemente de lo que la ley permita. La persona que graba sin consentimiento porque es legal está ejerciendo un derecho; la persona que no graba porque no le gustaría que la grabaran está ejerciendo algo más: la regla que Jesús llama "la ley y los profetas."

2

El espíritu fiel encubre, no expone

Proverbios 11:13 (RV09)

"El que anda en chismes, descubre el secreto: Mas el de espíritu fiel encubre la cosa."

💡 En un español actual

Publicar a una persona desconocida en su momento de debilidad, torpeza, o simplemente en un contexto que ella no eligió compartir, es una forma de exposición que Proverbios describe como el comportamiento del que descubre lo que debería quedar encubierto. El espíritu fiel encubre.

El "secreto" de Proverbios 11:13 no se refiere solo a confidencias habladas; se refiere a todo lo que una persona no quiso hacer público. El momento de alguien que se queda dormido en el bus, que tiene un mal día en el trabajo, que llora en un banco de plaza, no está pidiendo ser documentado ni compartido. Filmarlo y publicarlo es revelar lo que esa persona no eligió revelar: exactamente lo que el proverbio describe como el camino del que anda en chismes.

Hay una diferencia entre grabar un evento de interés público —algo que el mundo necesita ver porque es evidencia de injusticia o algo que afecta a la comunidad— y grabar a un desconocido para entretenimiento de seguidores. La primera puede ser un acto de denuncia legítima; la segunda es exposición de la vida de alguien que no consintió. La distinción importa, y el creyente que se pregunta a cuál categoría pertenece lo que está grabando tiene el filtro correcto.

3

Difunde solo lo que es honesto y digno

Filipenses 4:8 (RV09)

"Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si alguna alabanza, en esto pensad."

💡 En un español actual

Pablo da una lista de filtros para lo que merece atención y difusión: lo verdadero, lo honesto, lo puro, lo amable, lo de buen nombre. El clip de alguien en un momento vergonzoso o íntimo que no pidió ser publicado no pasa ese filtro.

Filipenses 4:8 aplica tanto a lo que consumimos como a lo que producimos y difundimos. Grabar a alguien para publicarlo implica decidir que ese contenido —que puede humillar o exponer a esa persona— merece circular. La pregunta de Pablo es si eso es verdadero, honesto, justo, puro, amable, de buen nombre. Para la mayoría del contenido de "gente en situaciones cómicas" o "drama en público," la respuesta honesta es no.

El principio no prohíbe grabar contenido que sea verdaderamente edificante, informativo o que documente algo que importa a la comunidad. Prohíbe darle la cámara y el upload a lo que reduce a alguien a objeto de entretenimiento sin su consentimiento. Hay una dignidad en cada persona desconocida que merece ser protegida incluso por extraños con teléfono en mano, y el creyente tiene razones adicionales para ejercer esa protección.

Una oración por el respeto a la dignidad del desconocido

Para quien tiene teléfono y audiencia y quiere usarlos bien.

"Señor, vivimos en una cultura donde filmar todo y subir todo es reflejo automático, y a veces no me pregunto si la persona que aparece en el video quiso estar ahí.

Dame la consideración de tratar a los desconocidos como quiero que me traten a mí. De no poner mi teléfono en la cara de alguien que no lo pidió para entretener a mis seguidores. De encubrir lo que no me corresponde revelar, aunque sea legal filmarlo.

Guarda mi criterio sobre qué merece ser compartido y qué no. Que lo que circule desde mis manos sea algo verdadero, honesto y digno, no solo entretenido. Que haya en mí más respeto por la dignidad del desconocido de lo que la cultura de contenido me pide tener.

Que la regla que aplique sea la misma que quisiera que aplicaran conmigo. En el nombre de Jesús, Amén."