La Palabra para todos
¿Qué piensa Dios del
maltrato animal y la cacería deportiva?
Un video de maltrato animal circula en redes y sientes una mezcla de indignación y tristeza. O alguien te invita a cazar como deporte y no sabes si tienes alguna convicción real al respecto. ¿Le importan a Dios los animales? ¿Hay diferencia bíblica entre usar animales para alimento y matarlos por diversión? ¿Somos dueños de la creación o mayordomos?
La respuesta corta es: Dios cuida de los animales y el trato que les damos revela nuestro carácter. La Biblia nos da dominio sobre la creación, pero ese dominio es de mayordomo responsable, no de propietario que puede hacer lo que quiera. La crueldad gratuita hacia los animales no encaja con el carácter de quien fue creado a imagen de un Dios que cuida de los gorriones.
Tres principios bíblicos iluminan este tema que muchos pasan por alto:
El trato que das a los animales revela quién eres por dentro
Proverbios 12:10 (RV09)
"El justo atiende á la vida de su bestia: Mas las entrañas de los impíos son crueles."
💡 En un español actual
La persona justa cuida el bienestar de sus animales. El cruel con los animales lleva crueldad adentro. Cómo tratas a los seres que no pueden defenderse dice mucho de quién eres.
Este proverbio establece una conexión directa entre el trato a los animales y el carácter moral. No es que los animales sean iguales a las personas, sino que la crueldad es crueldad — y quien la practica con seres vulnerables e indefensos lleva algo oscuro en su interior. Los estudios criminológicos modernos confirman lo que la sabiduría bíblica ya sabía: la crueldad hacia animales frecuentemente precede a la violencia hacia personas.
El "justo" del proverbio cuida activamente la vida de su animal de trabajo, no solo lo tolera. Dios no diseñó la relación entre humanos y animales como una de explotación sin límites, sino de responsabilidad. Un animal bajo tu cuidado — ya sea de trabajo, de compañía o de producción — merece condiciones que respeten su bienestar básico.
Dios nos puso como mayordomos de la creación, no como dueños sin restricciones
Génesis 1:28 (RV09)
"Y los bendijo Dios; y díjoles Dios: Fructificad y multiplicad, y henchid la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces de la mar, y en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra."
💡 En un español actual
Dios le dio al ser humano autoridad sobre los animales y la creación. Pero esa autoridad es de representante de Dios, no de dueño absoluto que puede hacer lo que quiera.
La palabra "señorear" en el hebreo original (radah) implica gobierno, no explotación. El contexto del capítulo 1 es un Dios que declara "bueno" a cada elemento de la creación antes de que llegue el ser humano. Los animales tienen valor ante los ojos de Dios independientemente de su utilidad para nosotros — el Salmo 104 es un canto extenso al cuidado de Dios por todos los seres vivos.
El dominio humano sobre la creación es delegado: somos mayordomos del propietario real, que es Dios. Un mayordomo que destruye lo que se le confió no es fiel, es negligente. Esto aplica al maltrato de animales domésticos, a las prácticas de cría industrial que ignoran el bienestar animal, y a cualquier actividad que cause sufrimiento innecesario a seres que fueron declarados buenos por su Creador.
Dios permitió usar animales para sustento, pero no para crueldad gratuita
Génesis 9:2-3 (RV09)
"Y vuestro temor y vuestro pavor será sobre todo animal de la tierra, y sobre toda ave de los cielos, en todo lo que se moverá en la tierra, y en todos los peces del mar: en vuestra mano son entregados. Todo lo que se mueve y vive, os será para mantenimiento: así como las legumbres y hierbas, os lo he dado todo."
💡 En un español actual
Después del diluvio, Dios amplió el permiso para usar animales como alimento. Ese permiso es para sustento y necesidad, no para diversión a expensas del sufrimiento de otro ser vivo.
La Biblia no prohíbe matar animales para comer ni para necesidades humanas legítimas. La caza para alimentarse tiene precedentes bíblicos. Lo que no tiene respaldo es la cacería deportiva entendida como la búsqueda de placer en el acto de matar, sin propósito de alimento o manejo de fauna.
La distinción es esta: usar la vida animal para necesidades humanas (alimento, trabajo, investigación médica necesaria) cae dentro del dominio legítimo que Dios nos dio. Infligir sufrimiento a animales por entretenimiento, trofeos o crueldad pura contradice el carácter de un Dios que cuida de los gorriones y que llama justo al que atiende la vida de sus animales. No se trata de elevar a los animales al nivel de las personas, sino de no reducirlos a objetos de diversión desechables.
Una oración por la buena mayordomía de la creación
Si quieres ser un mejor mayordomo de la creación de Dios, o si el maltrato animal te ha afectado profundamente, puedes hacer esta oración:
"Señor, Tú creaste cada ser vivo y los declaraste buenos antes de que nosotros llegáramos. Nos pusiste como mayordomos de algo que es tuyo, y a menudo hemos fallado en esa responsabilidad.
Perdóname por las veces en que he ignorado el sufrimiento de los animales por conveniencia o por indiferencia. Ayúdame a tomar decisiones de consumo, de trato a los animales que están bajo mi cuidado, y de voz ante el maltrato que observo, de una manera que refleje Tu carácter.
Que mi dominio sobre la creación sea de cuidado y responsabilidad, no de explotación. Que el trato que doy a los seres que no pueden hablar ni defenderse revele un corazón formado a Tu imagen.
Y gracias porque Tú cuidas de cada gorrión, de cada criatura que creaste. Ayúdame a amar lo que Tú amas, a cuidar lo que Tú cuidas. En el nombre de Jesús, Amén."